viernes, 28 de diciembre de 2012

Ahora quieren culpar a Winner, el Oso polar que murió en el Zoo ilógico


UVA PRESS
Buenos Aires

Ahora quieren culpar al Oso... 

Según sus cuidadores, el oso Winner era agresivo e hiperquinético

POR GISELE SOUSA DIAS
Diario Clarín - 28/12/12

Estaba bien alimentado, comía 15 kilos por día. En los últimos días se lo vio nervioso.

Aunque los chicos adoraban pegar la nariz contra el vidrio para verlo nadar, Winner no era el osito polar cariñoso y con bufanda de las propagandas de Coca Cola. Era, como todos los osos polares, una máquina preparada para cazar crías de ballena, una bestia capaz de arrancar la cabeza de un cuidador de un sólo zarpazo. Era agresivo e hiperquinético y aunque lo habían traído de Chile para que tuviera cría con la osa Josefa, jamás los pudieron juntar. Pero sus cuidadores habían encontrado la forma de acercarse y estimularlo pese a que sólo podían tocarlo si estaba completamente sedado. El lunes, mientras el cielo se llenaba de luces de colores, lo encontraron boca arriba y con la panza quieta. Y ahora su pileta está vacía.

Winner había llegado de Chile en 2008, cuando tenía 12 años. Botija –el novio de Josefa– había muerto y la idea era que el nuevo macho formara pareja con Josefa. “Pero nunca mostró interés. Al contrario, cuando se la mostrábamos la rechazaba y se ponía muy agresivo”, contó ayer Miguel Rivolta, docente de la UBA y jefe de veterinarios del zoológico de Buenos Aires. Hacerlos convivir fue imposible. Tampoco pudieron juntarlo con un macho: “Peor, los osos polares son sumamente competitivos. Se hubieran matado”. Y a diferencia de Botija, que pasaba horas echado, Winner no paraba: jugaba con boyas, con conos, raspaba colchones de hielo, entraba y salía del agua. Y como muchos de nosotros, sólo quiso a Josefa cuando no la tuvo: en marzo ella murió y él cambió su conducta y se quedó pelado. Lo curaron con atención, dejándole juguetes de noche.

Atender la salud de un animal de casi 400 kilos con una gran capacidad para destruir tejidos con sus dientes y sus garras, fue un desafío. “En Chile le habían hecho un tratamiento de conducto por la rotura de un colmillo. Pero cuando llegó se infectó y hubo que hacerle una cirugía”, contó Rivolta. “No fue sencillo: es el oso más grande del mundo, con una mandíbula poderosa, capaz de destrozar crías de ballena, focas y morsas”. Por supuesto, hubo que sedarlo completamente.

Así, Winner vivía en un recinto de máxima seguridad. Es que no se puede pensar a un oso polar interactuando con sus cuidadores como lo hacen los delfines: “Respondía a las órdenes pero era muy difícil que creara afecto con los cuidadores. Ellos se acercaban dentro de un área protegida: sabían que, si podía, se los comía”. Y aunque de día salía a nadar en los 145.000 litros de agua que cabían en la pileta de exhibición, de noche lo guardaban bajo tres rejas: “Era altamente peligroso en caso de fuga. Tampoco le gustaba la gente. Nos dábamos cuenta porque le encantaba recoger el alimento balanceado del agua, pero sólo lo hacía cuando no había nadie”, contó Claudio Bertonatti, director del zoo.

Como era la novena generación de una familia de osos polares nacidos en cautiverio, su dieta estaba adaptada: comía unos 15 kilos de carne bovina, pescado, peras, zanahorias, lechuga y alimento balanceado. Y era muy inteligente: comía en el orden que le gustaba: primero la carne, después las peras, sólo si estaban maduras. Como su sistema digestivo no estaba preparado para comer a diario, ayunaba dos veces por semana. Lo alimentaban a través de dos rejas: es que sus patas eran del mismo tamaño que las cabezas de ellos.

Esta semana, dicen, había estado como siempre. Pero su carácter nervioso sumado al calor y a la alteración que le generaron los fuegos artificiales, lo llevaron a la muerte. Los cuidadores lo encontraron durante la recorrida nocturna de rutina. Ayer ellos seguían congelados. Se sabe: aunque haya sido un cabrón, eran sus compañeros. Ahora será usado con fines educativos y científicos: los huesos irán a un museo; la piel se destinará, por ejemplo, para que los ciegos experimenten texturas.

Colaboró: Graciela Gioberchio

enlace directo a la nota en el diario: http://www.clarin.com/sociedad/cuidadores-oso-Winner-agresivo-hiperquinetico_0_836916393.html
Foto: Clarin



Nuestra respuesta a este articulo es:

Por favor, dejen de confundir a la gente, no es bueno que se publique información errónea y como en este caso se trate de culpar al pobre animal...

Que importa cuantos litros de agua tenía para nadar, o cuantos kilos de comida le daban, o cualquier otra cosa, si no tenía lo principal? SU LIBERTAD!

Pero como esperaban que se comporte un ser vivo ante su cautiverio perpetuo? No saben estos expertos y sabiondos que los Los animales en cautiverio de todo el mundo están sufriendo y que este sufrimiento puede manifestarse de diversas maneras, y en especial, en ciertos patrones de conducta obsesivos y repetitivos llamados "comportamientos estereotipados". 

Una gran variedad de animales, tanto aquellos tomados de la naturaleza como los nacidos en cautiverio, suelen expresar estos síntomas de malestar, por favor informarse sobre el tema haciendo clik en el siguiente enlace: http://www.uva.org.ar/Sufri.htm


UVA Unión Vegetariana Argentina

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Miembro de la IVU International Vegetarian Union
www.ivu.org